Un colectivo
Por el momento somos 10 personas y algunos animales viviendo en la pequeña aldea feudal de Ronzón, en los montes de Lena, Asturias. Comemos y trabajamos juntxs todos los días, compartimos los recursos, las habilidades, la economía y las alegrías.
Aparte de las que estamos aquí y ahora, hay una red de gentes lindas que también consideramos parte de nuestro colectivo. A lo largo de los últimos nueve años han pasado por aquí mas de dos mil personas, unas por un dia, otras por varios años. Este proyecto se ha imaginado, construido, cocinado y cavado gracias a todas ellas; y nuestras puertas siguen abiertas a todas las que quieran sumarse al esfuerzo.
Un espacio
A través de un menjunje complicado de cesiones, alquileres y creatividad, hoy en día estamos cuidando a una casa bien guapa rehabilitada por nosotrxs mismos ( y centenares de voluntarixs, un abrazo muy agradecida a todxs ellxs), dos yurtas, una pomarada de manzanos y otros frutales, una panera enorme con ocho patas, la mejor sauna de la península, un gallinero, unos prados y una huerta medicinal pequeña y una huerta vegetal grande y bonita, con un invernadero. Nuestra actividad apenas cabe en la aldea, y muchas veces organizamos eventos y cultivamos tierras en otras partes.
Una historia
Desde 2003 hasta 2009 fuimos guardianes de una casona muy grande que albergaba mucha gente y muchos proyectos. En esos años se organizaron varios encuentros, talleres, cursos y fiestas, todos dirigidos a compartir habilidades para la autogestión de nuestras vidas, sea a través de agricultura ecológica, energías renovables de pequeña escala, feminismo contemporáneo y educación libertaria, entre otras tantas. En 2009 la construcción de un túnel para el Ave, (el tren de alta velocidad), casi logro derrumbar la aldea y nuestro colectivo con ella y tuvimos que desalojar la casona. Hoy somos menos gente y menos proyectos, pero seguimos aquí, creando momentos y recuperando espacios para poder desarrollar nuestras actividades.
Una alternativa
Para nostorxs Escanda es una apuesta seria para desarrollar formas de vivir, trabajar y organizar siendo consecuentes con nuestras ideas y criticas del mundo actual. Vivir colectivamente en el campo nos ayuda reducir nuestra dependencia del estado y el mercado, una meta que perseguimos juntos con mucho mas gente, organizados en redes formales e informales. Funcionamos de manera horizontal y tomamos decisiones por consenso.


